El corazón de nuestra Boda
Antes de hablar de celebración, fiesta o banquete, queremos invitarte a detenerte un momento.
Lo más importante del día de nuestra boda no será el vestido, ni el lugar, ni siquiera la comida
compartida después. Lo más importante será el Sacramento del Matrimonio, el momento en el que, delante de Dios y acompañados por vosotros, nos entregaremos el uno al otro para siempre.
Para nosotros, la Misa no es un simple trámite ni una tradición más. Es el centro y el fundamento de nuestras vidas.
En ella pediremos la gracia necesaria para amarnos, respetarnos y caminar juntos toda la vida.
Por eso te animamos a leer con atención lo que encontrarás a continuación.
Queremos explicarte cómo será la celebración, qué significa cada momento y cómo puedes formar parte activa de ella. Tu presencia y tu oración son un regalo inmenso para nosotros.
Gracias por acompañarnos en lo más importante.
Vestimenta
Como en toda boda que se precie, en la nuestra también hay código de vestimenta.
Mujeres
- Longitud del vestido: midi o por debajo de la rodilla.
- Hombros: cubiertos (con mangas, pashmina, estola, cárdigan...)
- Evitar prendas demasiado escotadas, ajustadas o que transparenten por respeto al lugar sagrado.
- Sombreros en el interior de la iglesia no deberían ponerse.
Hombres
- Traje completo: chaqueta y pantalón largo (la novia es pro-chalecos...).
- Corbata o pajarita.
- Calcetines: pueden ir a juego con el traje pero te animamos a que lleves calcetines cuanto más divertidos mejor
Ceremonia: cómo participar con los novios
El comportamiento busca una participación "noble y sencilla", interna y externa, que ayuda a la asamblea a unirse en el culto a Dios. Debe reflejar reverencia, unidad y participación activa.
Gestos Corporales
La uniformidad en los gestos es signo de unidad de la comunidad cristiana.
- De pie: Signo de respeto, atención y de la resurrección.
- Sentado: Postura de escucha y meditación.
- De rodillas: Signo de adoración y humildad, especialmente durante la consagración.
La unidad de estos gestos debe prevalecer en todo momento, si todo el mundo se levanta, levántate. Si la gente está de pie, no te arrodilles antes de tiempo
o en un momento en el que creas que debes arrodillarte.
Si durante la consagración por cuestiones de fe, edad o salud no te arrodillas, tampoco te sientes. Acompaña a los novios y a la asamblea permaneciendo de pie.
El Silencio
Se debe guardar un silencio respetuoso durante la Misa para facilitar la meditación y oración de la asamblea además de la propia.
Puntualidad
Llegar tiempo antes de que empiece y permanecer hasta el final. La Misa termina cuando el sacerdote haya abandonado el altar.
Reverencia
Saludar al llegar, hacer genuflexión o inclinación ante el sagrario.
Evitar distracciones
No comer, beber, mascar chicle ni usar el teléfono. TAMPOCO APLAUDIR EN NINGÚN MOMENTO, POR FAVOR, NO ES UN ESPECTÁCULO.
La Comunión
El culmen de toda la celebración. El momento más precioso y delicado, en el que Dios se hace uno con nosotros.
Para poder vivir este momento con nosotros es necesario «estar en gracia».
¿Cómo comulgar?
- Ayuno: Ayunar al menos una hora antes de la comunión de alimentos y bebidas, excepto agua y medicinas.
- Procesión y Relevencia: Acercarse en orden y con actitud de recogimiento, no con las manos en los bolsillos o brazos cruzados, como si no tuviera importancia lo que vas a hacer.
- En la boca: Se inclina la cabeza, se extiende ligeramente la lengua y se recibe la hostia.
- En la mano: Se coloca la mano izquierda sobre la derecha (haciendo un "trono"), se recibe la hostia y se consume inmediatamente con la mano derecha, asegurándose de no dejar partículas.
Bendiciones
Los que no puedan pasar a comulgar el Cuerpo del Señor deben permanecer en su sitio, ya sea en silencio o acompañando al coro con los cantos. Por favor, os pedimos que os abstengáis de pasar con niños pequeños o bebés, o incluso adultos a recibir "una bendición". El momento de la comunión es especial y es único, y no se puede comparar a recibir una bendición. Para eso simplemente espera al final de la celebración y habla con un sacerdote.
¿Qué es estar en gracia?
Gracia es palabra que denota la belleza, la bondad, el encanto, el reconocimiento.
"Estar en gracia de Dios" significa poseer la gracia santificante, es decir, tener el alma libre del pecado mortal, siendo Dios el que habita en ti.
Te pedimos que, si no te has confesado en la misma semana de la boda (27 de septiembre - 3 de octubre), por favor no pases a recibir el Cuerpo de Cristo.
Vamos a intentar que en la hora previa a la celebración haya sacerdotes confesando, puedes aprovechar entonces para reconciliarte con el Señor.
Paciencia y Comprensión
Es posible que durante la ceremonia nos acompañen niños y bebés.
Como es natural, pueden mostrarse inquietos o expresar su alegría de forma espontánea.
Para nosotros, su presencia es un verdadero regalo y una bendición, y nos llena de felicidad contar con ellos en un día tan especial.
Os pedimos comprensión y serenidad ante cualquier momento inesperado, y que mantengamos el corazón centrado en lo verdaderamente importante.
A los padres.
Queremos que sepáis que vuestros hijos son más que bienvenidos. Entendemos perfectamente que un bebé pueda llorar o que un niño se distraiga; forma parte de su naturaleza.
Os agradecemos de antemano vuestra colaboración para ayudarles, en la medida de lo posible, a que ellos participen en la misa, guarden silencio cuando sea necesario y así vivamos la ceremonia con respeto y recogimiento.
Cantos
Durante la celebración habrá una serie de cantos que acompañen la liturgia. Los hemos elegido nosotros, pensando en
las letras, la melodía, y en ti. Son cantos que nos han acompañado también en nuestro noviazgo,
¡y son muy fáciles!
Si cantaras con nosotros, no sólo se te haría la Misa más amena, sino que además estarías rezando 2 veces por nosotros.